Rescates
Una de las actividades que tuvimos desde nuestros comienzos ha sido rescatar chimpacés de lugares no adecuados para ellos, para rehubicarlos en instalaciones mejor preparadas. Todo ello, resferido a los chimpancés que hay cautivos en nuestro país y ante la imposibilidad de devolverlos a la libertad.
Lulu, Lucas y Kiko, los chimpas de Canarias
LULU, LUCAS Y KIKO, LOS CHIMPAS DE CANARIAS.
2004. Tres meses de duro trabajo ha supuesto el rescate de los tres chimpas que han llegado desde Canarias a un centro de acogida de primates en Madrid. Todo comenzó un día en que recibimos la llamada de Paco González, un activista del Grupo Ecologista Ben Magec, en la que nos informaba de la delicada situación en la que se encontraba la chimpancé Lulú, encerrada en una pajarera de un parque público de la localidad de Telde, en Las Palmas de Gran Canarias. Situación que se agravó con la muerte de su compañero. Desde entonces la conocíamos como "La viuda de Telde".
Por aquél entonces nuestra asociación empezaba a funcionar y
nuestra capacidad de rescate era nula. Así que realizamos una llamada de
auxilio a diversas organizaciones internacionales sin ningún resultado.
Afortunadamente, el revuelo provocado en la prensa, tanto por nosotros como por
Ben Magec, consiguió que el Ayuntamiento le construyera una jaula más grande.
Más tarde se incorporó Lucas, un joven macho incautado por las autoridades a un
traficante.
Los años pasaron sin tener más noticias de la pareja. Y hace cuatro meses, aproximadamente, Paco nos alertó de que el cambio de recinto no había supuesto mejora alguna: Estaba triste, se pasaba las horas mirando al vacío, y en el momento más inesperado se enfurecía y rompía los cristales. Y es que nunca estaban tranquilos: los visitantes del parque no paraban de golpear los cristales y de arrojarles cosas. Por las noches, grupos musicales hacían fiestas hasta altas horas de la madrugada; situación que les producía un estrés que podía acabar con sus vidas.
Ante este nuevo llamamiento desesperado, y sin dejar lo que estábamos haciendo (no podemos permitírnoslo) nos pusimos en marcha para poner solución al problema.
En pleno trabajo, y por si no teníamos suficiente, el
SEPRONA de Las Palmas nos dijo que había otro chimpancé, llamado Kiko,
encadenado en una cueva, en unas condiciones inhumanas; peor que los de
Telde.
Desde el primer momento, acordamos, junto al SEPRONA, el mantener oculto el
rescate de Kiko, para evitar que el "dueño" se enterara y pudiera
hacerle desaparecer.
A partir de entonces empezó el calvario de llamadas, de conversaciones con los medios de comunicación, de notas de prensa, de movimiento social. Desde el primer momento tuvimos en Gaumet, redactor destacado en Telde de Canarias7, un amigo de los chimpas y un colaborador entusiasmado del PGS. Gaumet supo llegar al público y movilizó a muchísima gente.
Se pusieron carteles en todo Telde, con la colaboración de
los grupos ecologistas Turcón y Ben Magec Desde nuestra página WEB y listas de
socios y simpatizante, lanzamos igualmente un llamamiento.
Televisión Española
entrevistó a Paco González. Canarias7 nos apoyó en todo momento. Hubo algún
medio que quiso, de una forma sutil, boicotear la operación. El Ayuntamiento no
quería pagar la factura y mantuvo conversaciones, por su cuenta, con Loro
Parque en Tenerife, para trasladarlos allí.
A los tres días de puesta en marcha la campaña, la Secretaría de Comercio Exterior del Ministerio de Turismo y Comercio, nos comunicaba que la totalidad de la factura correría a cargo de ellos. Inmediatamente se suspendió la campaña dando las gracias a todos los participantes en la misma y comunicándoles que el dinero recaudado hasta el momento sería empleado para futuros rescates. Habíamos conseguido mediante nuestras notas de prensa y la colaboración de Turcón y Ben Magec, llamar la atención de todos los medios de comunicación locales. Lulú y Lucas se convirtieron en los los chimpancés más famosos de Canarias.
El SEPRONA, en todo momento, se comportó genialmente, con un servicio admirable.
En un colegio, una profesora llamada Amalia, quiso implicar a sus alumnos en el rescate de Lulú e hicieron dibujos y trabajos encaminados a ello, en la protección del hábitat de los grandes simios. Hasta un día, la clase fue a verlos dentro de las actividades escolares y les llevaron a Lulú los dibujos. En todos ellos, Lulú y Lucas eran pintados en libertad, sin barrotes, sin jaula.
Al poco tiempo, el Jefe de Cargas de Iberia en Las Palmas,
nos comunica que el viaje de los chimpancés a Madrid junto con los dos
veterinarios será gratis. Iberia los trasladaría en un avión de carga especial
para ellos. Las cosas no podían ir mejor. Mientras tanto, Lulú rompía
nuevamente los cristales de la jaula, algo que costaba al ayuntamiento 1000
euros de su reparación y no quisieron participar en el apoyo financiero al
principio de esta historia.
Mientras realizábamos todo este trabajo descubrimos un
intento de que los chimpancés se quedaran en las islas. Empresas con ánimo de
lucro que hasta entonces no se habían interesado por estos primates quisieron
aprovechar la fama que estaban alcanzando, para encauzarlas hacia su negocio.
El propio Alcalde de Telde solicitó, sin permiso del CATICE ni de Aduanas, un
presupuesto para trasladar a los chimpancés a Loro Parque, en Tenerife. Esta
noticia fue recogida por el periódico Provincias, un medio que, desde el
principio y de forma poco ortodoxa, puso trabas al traslado de Lulú y Lucas. En
tres ocasiones, Las Provincias / Diario de las Palmas (días 9, 11 y 12),
informa sobre las conversaciones que mantiene el Alcalde con Loro Parque, con
estos titulares: "Lulú y Lucas podrían ser entregados a Loro Parque",
"Loro Parque dispone de 800 metros cuadrados para chimpancés",
"Valido pide presupuesto a Loro Parque para llevar allí
a los monos".
Ante esto, se ve perfectamente una clara maniobra, por parte del Ayuntamiento,
para facilitar los chimpancés a Loro Parque.
Pero aquí no acaba todo. De nuevo el periódico Las
Provincias, para continuar la polémica y seguir creando confusión, el 21 de
abril publica el titular: "Lucas es mío". En el mismo, un señor dice
textualmente que "compró el primate en Ghana con tres semanas y lo dejó en
San Juan para que acompañara a Lulú". Es decir: confiesa públicamente un
acto ilícito recogido en el Código Penal, como tráfico de especies , ya que el
chimpancé se encuentra en el apéndice I del CITES. Precisamente, por este
motivo, hace 8 años, el SEPRONA levantó un acta de aprehensión a la Ley de
Contrabando por su tenencia y quedó depositado bajo sus cuidados, porque no
existía en
ese momento, ningún lugar para trasladarlo.
Pero no acaban aquí los problemas. El mismo día (24 de mayo)
en que los veterinarios encargados del transporte llegan a Telde; y cuando lo
tienen todo preparado, de Madrid llega una orden de paralización de la
operación "hasta que no se tengan pruebas de que los chimpancés se
encuentran bien". Así que, ese mismo día sacan la sangre para analizarlas
y hay que esperar quince días, al menos, hasta tener los resultados. ¿A caso la
cuarentena no se podría haber realizado en el centro de acogida de primates en
Madrid? ¿Quién o quienes tomaron esta decisión que se podía haber tomado días
antes, sin tener que esperar hasta el último momento? ¿A quién le interesaba
que esto ocurriera? ¿Por qué un cargo del Ayuntamiento ya sabía que no habría
autorización para la entrada a Madrid? ¿Por
qué no se informó a los
veterinarios días antes de la negativa de la entrada a Madrid de los
chimpancés? ¿Fue una decisión de última hora?. Muchas preguntas a las que quisiéramos
encontrar respuestas.
Mientras tanto, Lulú seguía igual de depresiva y Lucas cada vez más nervioso a causa del revuelo y la inesperada intervención veterinaria.
Al cabo de diez días, los veterinarios regresaron con los resultados favorables de la analítica. Por la tarde miembros del SEPRONA suben hasta San Mateo para buscar a Kiko. Allí estaba, en su cueva. En las fotos podéis ver detalles del rescate que, afortunadamente culminó con éxito, sin ningún otro problema.
Cuando intentaron dar una magdalena, a Lulú y Lucas, con la
dosis
para dormirles, antes de ser llevados al aeropuerto de Las Palmas, para
pernoctar allí, Lucas cogió la suya para comérsela y después cogió también la
de Lulú. Pese a la alta dosis, Lucas se resistía a dormir. Era consciente que
le pasaba algo, que se iba de este mundo, que debía mantenerse despierto a toda
costa. Se daba tortazos en la cara y cabeza, se frotaba sus miembros, sentía ya
los efectos de la anestesia pero se resistía a dejarse vencer. Ante la multitud
de curiosos, Lucas extendió una mano hacia los veterinarios mientras miraba a
Lulú que también comenzaba a flaquear. Despacio se acercaron los dos y se
unieron en un fuerte abrazo, como no queriendo partir al más allá sin
compañía... Instantes después los dos caían al suelo.
El sábado, los fui a ver al centro de acogida de primates en Madrid y pude abrazarlos, sentirlos en mi mano, ver sus ojos, saber por quien habíamos estado luchando todos. Kiko fenomenal, amable, cariñoso, se cree que no es chimpa y se pone contento siempre que alguien se acerca a donde se encuentra con tal de que le haga caso. Lulú excelente, una chimpa de categoría. Ya no pasa las horas muertas mirando a un punto. Es activa, se entretiene haciendo su nido con la paja, cuidando de Lucas, abrazando a Jeni, la chimpa que va a ser su compañera. Lucas tranquilo, con ojos profundos. Le extendí la mano, me miro a los ojos y lentamente extendió la suya, me la cogió con delicadeza y sentándome en el suelo permanecimos de esta manera durante diez minutos.
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11 PRIMATES EN VELEZ MÁLAGA
Largas han sido las conversaciones que ha mantenido el
Proyecto Gran Simio, con respecto al rescate de unos monos que se encontraban
en Vélez Málaga y que habían sido intervenidos por el SEPRONA a raíz de la
denuncia presentada por The Bright Eyes Society y algunos residentes europeos
de la zona. En un principio y hasta que el SOIVRE no pudo
constatar la
documentación existente de unos capuchinos que una persona tenía en un solar
dentro de jaulas, la decisión de las Autoridades para autorizar el traslado a
un centro de acogida de primates en Madrid no se produjo. Mientras tanto, el
PGS se ponía en contacto directo con el SEPRONA de Málaga al objeto de preparar
un viaje para la recogida de los monos.
Una vez que todo parecía estar apunto, avisaron al centro de acogida de primates en Madrid para que se procediera a la retirada de los monos existentes en las jaulas. Desde Madrid salió una furgoneta conducida por personal de este centro, que tardo muchas horas en llegar a su destino saliendo de madrugada y con la intención de llegar a las once para la recogida y rescate de los primates. Tras una paliza al volante, ya que al ser entre semana sólo pudo ir el personal del centro de acogida, al llegar, se encontró con la desagradable sorpresa, que el dueño no hacia acto de presencia y tras esperar varias horas, el personal tuvo que volver a Madrid con las manos vacías.
De nuevo se procedió a realizar numerosas llamadas por parte
del PGS y el SEPRONA. Estaba claro, que no se iba a realizar otro viaje en
vano, con el esfuerzo y dinero que suponía . Se realizó una nueva inspección
del SEPRONA a la zona donde estaban los monos y tras comprobar que once monos
(5 capuchinos, 2 tamarinos manos doradas, 2 monos ardilla y 2 monos verdes) no
tenían documentación, llamaron de nuevo al centro de acogida de primates en
Madrid. Al día siguiente salieron de nuevo a Málaga y esta vez, si pudieron
hacerse cargo de los monos que ahora descansan en el centro de acogida de
primates en Madrid, en una zona interior y con abertura a otra exterior siempre
que el tiempo lo acompañe.
El PGS ha procedido al rescate de unos animales, que aunque no sean grandes simios esta vez, eran primates que esperaban con desesperación ser rescatados de donde se encontraban y que tenían un destino oscuro. Las jaulas no tenían resguardo ni para el frió ni para el calor. Nada de sombra.
No hemos podido obtener imágenes del rescate, ya que la cámara, haciendo gala de los problemas que hemos tenido a la hora de realizar esta acción, sus imágenes se velaron por accidente. De todas formas disponemos de algunas fotografías.
JAKY, EL CHIMPA DEL VERTEDERO
Jaky ha tenido una vida de sufrimiento desde que nació hasta que lo encontramos en una forma lamentable. Sabemos de él, que se le extendió un CITES de pre-convenio, fechado en Tenerife, a un señor que trabajaba en un Circo.
¿De donde vino?. Se
ignora. Posiblemente llegara desde África para ser explotado como reclamo
fotográfico o como atracción circense. Durante muchos años (ahora tiene unos
treinta) ha estado sujeto por una cadena al cuello, que le ha dejado señales.
Casi todos sus dientes han sido arrancados con objeto de que no pudiera
revolverse contra su dueño.
También fue castrado; hecho que tal vez haya repercutido en su a normal crecimiento y madurez. No emite los sonidos característicos de cualquier chimpancé, esos sonidos que estamos acostumbrados a escuchar de otros miembros de su especie. ¿Es mudo? ¿Le hicieron algo también en las cuerdas vocales? ¿No sabe expresarse?. No lo sabemos. Con el tiempo iremos desenterrando los misterios que le rodean. Tenemos que ser muy cariñosos con él; ganar su confianza; demostrarle que no somos iguales a los que tanto le han hecho sufrir. Lo mantendremos en observación.
Tras una serie de documentos firmados, Jaky pasaba de un
propietario a otro. En mayo de 2003, fue cedido a su último
propietario: el
Circo Holiday; con fines, según consta en el documento, de "exhibiciones
zoológicas culturales". Increíble. Un argumento muy llamativo. Pasó a vivir nuevamente bajo la presión de sus
cuidadores, con una cadena al cuello y en un habitáculo exageradamente pequeño.
Más tarde lo quisieron ceder a la Fundación Xavier
Maiztegui; pero como esta no tenía instalaciones apropiadas, se pusieron en
contacto con nuestro compañero Serafín Doménech por si lo podía acoger en su
centro de rescate, Arca de Noé. Pero, al no tener espacio para otro chimpancé,
Serafín se pone en contacto con Paco Cuéllar (PGS/Alicante), el cual se pone
manos a la obra con la intención sacar a Jaky del circo, lo antes posible; y
busca un centro de acogida provisional, encontrándolo en Proambiente. Se
extiende un
documento de cesión a nombre de Serafín Doménech y como Tutor y
Autoridad Científica, el Proyecto Gran Simio.
Los responsables de Proambiente, una planta de reciclado de residuos sólidos urbanos ubicada en Orihuela (Alicante), aceptan a Jaky en sus instalaciones (tienen a otros dos chimpancés y otros animales en un pequeño núcleo zoológico). Proambiente se encarga de la recogida y el traslado de Jaky a sus instalaciones. Allí llegó en malas condiciones después de tanto sufrimiento. Estaba encorvado, triste, se pasaba las horas quieto y lo único que hacía era echarse una manta encima, tapándose, en una actitud poco habitual y que denotaba problemas psicológicos.
Durante varios meses, los responsables de Proambiente se encargaron de su cuidado y poco a poco, al estar en una jaula mucho más grande de lo que hasta entonces había disfrutado, fue recuperándose. Durante este periodo, miembros del PGS Alicante, no dejaban de visitarlo, al menos una vez cada mes.
Por fin, en las instalaciones de un centro de acogida de primates en Madrid, pudieron hacer hueco para Jaky. Se construyó una jaula de grandes dimensiones, con espacio exterior dotado de elementos de juegos como atalayas de madera y tubos; y con una habitación dotada de calefacción, agua corriente y suelo de tierra y paja. Estas instalaciones, una vez pasada la cuarentena, las podría compartir con Jeny y de esta forma ninguno de los dos se encontrarían solos.
Tras haber hablado con los responsables de Proambiente
agradeciendo los cuidados de Jaky, el día 18 de septiembre de 2004, a las seis
de la mañana, dos miembros del PGS salen en dirección Alicante en busca de
nuestro querido amigo Jaky. A las once y media se juntan en Orihuela con los
compañeros de Alicante. Pocos minutos después, juntos, se dirigen a las
instalaciones de Proambiente. Allí Doña Margarita Poma les recibe cordialmente
y una vez efectuadas las oportunas presentaciones, nos ponemos manos a la obra
para intentar meter Jacky en una jaula pequeña con el objeto de subirla al todo
terreno que traíamos a tal efecto.
Lo primero fue establecer contacto. Jaky que en muchas ocasiones se ponía erguido y le gustaba estar subido en la verja en posición vertical, intuye que pasa algo. Los otros chimpancés que se encontraban junto a él, también saben que hay algo fuera de lo normal, que algo va a pasar y se ponen muy nerviosos, dando golpes continuos en las paredes y puertas. Jaky permanece inquieto. Marcha de un lado para otro. Siempre mudo, sin emitir ningún sonido.
El Sol nos aplasta el cerebro. El sudor hace que nuestras
camisas parezcan verdaderas toallas mojadas por el mar alicantino. Queríamos
entrar junto a él y convencerle para que se viniera con nosotros y entrara en
la jaula de transporte. Pero después de haber
sufrido tanto y no sabiendo que
otra aventura más se presentaba en su ya desgraciada vida, nos dimos cuenta que
no entraría por propia voluntad. Colocando la jaula junto a la puerta,
intentamos que entrara engañándole con golosinas e incluso dándole un cigarro
que al parecer le gusta, habiendo sido por lo que intuimos, una práctica
habitual en sus correrías con el circo.
No queríamos anestesiarle. Intentamos que fuera el último recurso. Al cabo de dos horas y viendo que el día avanzaba y que aún quedaban cinco horas de viaje a Madrid en el mismo día y al ser la una de la tarde, decidimos emplear la anestesia aunque con una dosis leve, la suficiente para adormecerlo un poco y aprovechar para hacer el traslado a la jaula pequeña. Las máquinas fotográficas no pararon de disparar, captando las imágenes de Jaky que se resistía a ser engañado. El Sol seguía dándonos de lleno y el sudor eran riachuelos salados. Las dos grabadoras de video, de tanto sol, no se veía si daban la señal de grabación o no. En fin, supongo que algunos de vosotros habéis pasado en algún momento por algo parecido (en cuanto a sudor me refiero). Lo que no sabemos aún es como han salido las imágenes, ya que tenemos que reunir todo el material y hacer un CD con todo el rescate completo.
El personal que realizaba estas maniobras preparó la dosis y
con una cerbatana, se preparó a disparar al más estilo indio del amazonas, para
soplar fuertemente y lanzar el dardo con el tranquilizante hacia delante con
fuerza. Yo cogí un yogur y mientras se lo estaba dando, otro de los miembros de
la partida de rescate con buena
precisión, le dio en el costado. En un principio Jacky se puso algo nervioso.
Había
sentido un fuerte pinchazo aunque no sabía lo que era. A los diez
minutos, yacía en el suelo medio dormido.
En ese momento todo fue muy rápido. Había que actuar velozmente. No se le había suministrado dosis suficiente con la intención de evitar el riesgo innecesario de una anestesia total. Entramos y por unos momentos, Jacky con sus manos se agarró a los barrotes fuertemente. Tras quitarle los dedos uno a uno con los que se agarraba desesperadamente, con miedo a lo desconocido, le levantamos y mientras me miraba con una expresión que no olvidaré:¿Adónde me llevas?, le pusimos en la jaula de traslado. Terminada la operación, la tensión y el sudor del calor intenso, nos hizo que nuestros músculos descansaran y que las piernas temblaran. Por fin, lo habíamos conseguido. Jaky estaba sentado en la pequeña jaula, estaba bien y en pocas horas estaría en el Santuario de Madrid.
Una vez realizados de nuevo los saludos de despedida, los dos coches, el PGS de Alicante y el PGS de Madrid, nos juntamos nuevamente en Orihuela. Eran las 2 de la tarde. Poco pudimos hablar durante el espacio que estuvimos juntos, pero Jaky era nuestro principal objetivo y teníamos que partir de inmediato a Madrid.
Increíblemente, el viaje hasta el centro de acogida de primates en Madrid, fue de lo más tranquilo que os podáis imaginar. Jaky durante todo el camino no hizo más que mirar de una ventanilla a otra, observando el paisaje. No emitió ni un solo ruido. Cuando quería beber, señalaba la botella y le dábamos agua y Coca Cola. Un viaje plácido pero cansado. Que todo sea por él. No estuvo nervioso en ningún momento.
Al llegar al centro de acogida de primates en Madrid, le pusimos en la jaula grande que le esperaba. Jeny le saludó a la distancia. Jaky no hacía más que ir de un lado a otro, explorando.
La semana pasada pude entrar en la jaula junto a Jaky. Es un cielo y un buenazo. Le dejamos abierto el túnel de barrotes que conecta su nueva residencia con la zona exterior de Jeny y lo primero que hizo fue (entre rejas pero con suficiente espacio), abrazarse los dos, se dieron besos, se tocaron... creo que van a ser felices juntos. Al despedirme de él ese mismo día, le dije que me diera un beso y me lo dio. Cuantas cosas nos tienen que enseñar, cuanta humildad y perdón llevan en sus corazones.
Esta es la historia de nuestro Jaky, una historia de la que
os he querido hacer partícipe, una historia que marcará al Proyecto Gran Simio
y que nos hace seguir luchando para rescatar a otros que se encuentren en las
mismas o peores condiciones. Esto nos hace recapacitar y luchar por esta
victoria. Hay muchos más, existen unas selvas que están siendo destruidas y
junto a ellas las poblaciones de los grandes simios desaparecen.
Detrás de esta historia y otras muchas, se encuentran los defensores de la igualdad, los que luchamos por el respeto a los seres vivos, de nuestros semejantes, de las especies distintas que pueblan la tierra y que cada una posee una función importante en la ruleta de la vida.
Jaky es el símbolo de la libertad, el embajador de dos mundos, la bandera para seguir con nuestro trabajo en defensa de nuestros hermanos evolutivos.
Han pasado unos días del rescate y Jaky se ha amoldado muy bien a su situación de libertad en el santuario de primates de Madrid. Tras un periodo de cuarentena, en la que Jaky divisaba en todo momento a Jeny y viceversa y tras unos contactos a través de un túnel que se comunicaba directamente con la zona exterior y podían tocarse; ya se encuentran juntos. El momento fue emocionante. Los dos llevaban años sin compartir la vida junto a otro de su misma especie.
Lo primero que hizo Jaky fue ir detrás de Jeny y así se pasaron varias horas. Jaky interrumpía su juego para hacer una exploración a todo el perímetro del recinto y de nuevo corría detrás de Jeny. Cuando se cansaban, subían a la atalaya de madera donde gustan estar y abrazarse.
La semana siguiente y tras una nueva visita, Jaky bajo como loco de la atalaya para saludarme y entro en la habitación de invierno. Cuando le estaba saludando acariciándole la cabeza como siempre hago, entró Jany muy enfadada y tras unos gritos, hecho de la habitación a Jaky con claros síntomas de tener celos. Eso estaba bien. Es claro ejemplo de que se llevan bien.
Desde un primer momento, Jaky ha tomado las riendas de su nueva vivienda y parece ser un claro macho Alfa, a pesar de ser un buenazo y nunca coger las cosas o tocar la piel de una forma brusca. Todo lo hace, incluso con Jeny, de una forma delicada y suave.
El rescate ha sido completado con éxito. Jaky y Jeny ahora están más felices.


